
Cuando el tema de debate es acerca de la importancia de poder confrontar proyectos económicos, políticos y sociales, desde una óptica de la izquierda (del socialismo del siglo XXI) confrontando con el proyecto neoliberal, nos lleva de manera obligada al estudio y el análisis de lo que representa cada proyecto y quienes conocen, simpatizan, se identifican, comulgan o practican cada uno desde su visión y formación.
Eso Independientemente de evaluar si uno es bueno o malo desde la óptica de cada persona.
Pero esa misma discusión te lleva a reconocer la importante necesidad de ir formando cuadros políticos para el ejercicio de la administración pública o en el trabajo partidario con una brújula ideológica, política y social en el caso de la izquierda.
Es por eso que en muchas ocasiones se llega a la administración pública por medio de un partido identificado con una determinada ideología o tendencia política y en las políticas públicas que ejercen cuentan con las características del proyecto antagónico.
Y si lo aterrizamos, el caso particular de Quintana Roo sin duda quien encabeza este gobierno la gobernadora Mara Lezama siempre ha tenido una gran sensibilidad y habilidad para la gestión social.
Sin embargo, la otra realidad es que en el gabinete de su gobierno se pueden visualizar personas que jamás se identificaron con la izquierda, con la lucha social, muchos menos con una visión social, lo que genera un choque de carácter ideológico.
Y si revisamos a detalle tampoco cuentan con la formación política o ideológica de la cuarta transformación.
Por qué hay que recordar que la historia muchas veces nos alcanza y basta recordar que en los bloques antes conformados, los aliados de MORENA eran PT, convergencia y su vientre fue el PRD; siendo el partido verde aliado del PRI en su época más neoliberal.
Lo que fue en el momento más marcado de las visiones ideológicas partidarias.
Me parece que por eso se ha generado este debate nacional entre los fundadores de MORENA y los actuales gobernantes por la inclusión de muchos actores en los diferentes cargos gubernamentales que traían una historia de participación en otros partidos antagónicos a MORENA o algunos aún peor sin experiencia política o en la administración lo que genera grandes contradicciones.
De ahí la preocupación de la presidenta de construir el segundo piso de la 4ta transformación con los cimientos de los que se formaron en la lucha de izquierda más allá de los grupos militantes, el fortalecimiento de su partido y generar un partido gobierno que acompañe sus programas, proyectos y luchas sociales en beneficio de la gente.
Y seguro estoy que este ejercicio dialéctico traerá mayores beneficios en la política de nuestro estado, se podrán redoblar esfuerzos, aperturas espacios de oportunidad para compañer@s con experiencia que aportar en beneficio de los resultados que espera la gobernadora para su gobierno y bienestar de la sociedad.

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