
Cancún. En el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, la directora del Centro Integral de Mujeres (CIAM), Irma González Neri, destacó que a seis años de que surgió la pandemia del Covid 19, en donde detonó la violencia y depresión, los índices alcanzados no han regresado a la normalidad.
Durante la presentación de una campaña de redondeo impulsada por una tienda de conveniencia, Pedro Moncaja, Presidente del Consejo Directivo de CIAM Cancún, subrayó que la salud mental se ha convertido en uno de los principales retos de salud pública a nivel global.
“ En los últimos años se registra un incremento significativo en los casos de ansiedad y depresión, siendo los jóvenes la población más afectada, en ese contexto destacó la relevancia del trabajo que realizan organizaciones de la sociedad civil como CIAM Cancún, que han redoblado
esfuerzos para atender, prevenir y contener el deterioro de la salud emocional en la comunidad, particularmente después de la pandemia.
González Neri, compartió los principales
resultados del área de Acompañamiento Emocional desde su creación en 2020, en el contexto de la emergencia sanitaria por COVID-19, hoy consolidada como un pilar estratégico del centro comunitario de educación para la paz.
Explicó que la pandemia dejó huellas profundas en la salud emocional de las familias, particularmente en niñas,
niños, adolescentes y mujeres, al intensificarse el aislamiento, la ruptura de redes de apoyo y las violencias al interior del hogar.
Recordó que eñ el primer año de operación, el 80 por ciento de las personas atendidas fueron mujeres, y la totalidad de los
casos había vivido violencia psicológica, con una alta prevalencia de violencia sexual, económica y patrimonial, duelos no elaborados, depresión e incluso pensamientos e intentos suicidas.
Detalló que ocho de cada diez situaciones de violencia ocurrieron dentro del hogar, evidenciando cómo el confinamiento amplificó el daño emocional. Destacó que diagnósticos posteriores, como el realizado en 2023 en escuelas preparatorias, confirmaron que las juventudes experimentaron un aumento del enojo, la indiferencia, la inseguridad, consumo de
alcohol y drogas, así como una disminución de la creatividad, lo que refuerza la urgencia de intervenciones preventivas.
En 2025, el servicio de Acompañamiento Emocional no solo se mantuvo, sino que se fortaleció: 3,100 personas
fueron atendidas, de las cuales 166 recibieron acompañamiento individual, acumulando 1,165 sesiones terapéuticas, y 295 personas participaron en procesos grupales semanales dentro del centro comunitario.
Destacó que el 90 por ciento de
las personas atendidas nunca había acudido antes a servicios de salud emocional, lo que confirma las barreras de acceso existentes.
El análisis de los perfiles atendidos mostró que el 63 por ciento fueron mujeres ,el 37 por ciento hombres, y que la adolescencia concentró casi la mitad de los casos, con el 49 por ciento, posicionándose como una etapa crítica, pero también como una ventana estratégica para la prevención temprana de violencias y problemáticas psicosociales.
Dijo que en los hombres la demanda se concentra mayoritariamente en la adolescencia, en las mujeres se mantiene de forma continua a lo largo del ciclo de vida.
Irma González subrayó que cuando los procesos terapéuticos se sostienen, los resultados son contundentes: cerca de una tercera parte de las personas alcanza el alta terapéutica, reconociendo haber fortalecido sus herramientas emocionales para tomar decisiones y continuar con sus proyectos de vida.
Sostuvo que el acompañamiento emocional cumple una doble función estratégica: prevención para niñas, niños y adolescentes, y contención y restitución emocional para mujeres jóvenes y adultas en contextos de vulnerabilidad.

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