Cancún y el síndrome de progeria


Se cumplen ya 55 años de aquella fecha en que el gobierno federal dio todo el impulso para desarrollar un destino turístico de clase mundial en el estado de Quintana Roo por sus bellas playas y su ubicación estratégica.

Una ciudad que debía caminar siguiendo las nuevas reglas en el cuidado del medio ambiente con la intención de promover un destino que además de sus bellas playas también fuera un modelo de ciudad sustentable con el equilibrio social y garantizar calidad de vida sus habitantes.

Un destino que fuera visitado por turistas de alto poder adquisitivo que gozara de las normas de la más estricta calidad en el servicio, cuidando su prestigio llevando acabo los eventos políticos más importantes del país, como fue la cumbre norte sur contando con la presencia de diferentes mandatarios de diferentes países incluyendo a Fidel Castro Ruz de Cuba y al presidente de los Estados Unidos de América.

El certamen miss universo y muchos otros eventos artísticos, culturales de talla internacional.

Se le denominó a este nuevo municipio Benito Juárez y el nombre de la ciudad Cancún que quiere decir “nido de víboras”

Se tuvo la visión de poder fomentar sus propias granjas proveedoras de huevos y aves por lo que se trajo familias del norte del país y se fundó el ejido Alfredo V Bonfil donde lamentablemente lo único que a sido es una empresa desarrolladora al margen de la ley, incrementando la desigualdad, la marginación, las fabelas sin servicios, faltos de infraestructura y la mayor inseguridad.

Está hermosa ciudad en sus inicios fue un imán de atracción para todos los que buscaban una mejor calidad de vida y un trabajo bien remunerado.

En ese proceso de creación fue muy importante la coordinación entre los diferentes niveles de gobierno, empresarios hoteleros de las cadenas más importantes de México y el sindicato de la CROC que en ese tiempo dirigía Salvador Ramos Bustamante.

Siendo un sindicalismo de vanguardia donde en todo momento se fomentó la alfabetización, la educación abierta para poder concluir la primaria, secundaria por medio del IEEA, la capacitación en el servicio convirtiendo a peones de albañil, a albañiles, luego a lava platos, ayudantes de meseros, meseros y así progresivamente hasta altos ejecutivos de los cuales hoy podemos contar con muchos ejemplos.

La CROC en ese momento mostraba un sindicalismo de vanguardia, democrático, con una estructura sindical por centro de trabajo, por departamento y por turno para una mejor atención a las inquietudes de los trabajadores.

Se contaba con delegados de propinas lo que se manejaba de manera transparente sin descontar un solo peso a los trabajadores.

Se realizaban las revisiones contractuales cada dos años en común acuerdo con la comisión electa de los trabajadores y consensuado con la empresa a fin de poder cumplir.

Se capacitaba en la administración del tiempo, seguridad e higiene, liderazgo, calidad en el servicio y el uso de la tecnología.

Todo esto hasta la llegada de Mario Villanueva Madrid y Carlos Cardín Pérez, quienes empezaron a descomponer esta maravillosa ciudad impulsando el neoliberalismo privatizando el servicio de la recolección de los desechos sólidos con TRIBASA, el agua potable con AGUAKAN y afectando la vida sindical derrocando a los dirigentes de la CROC.

Se permitió también la entrada de sistemas fracasados en otros países como el all inclusive que abarató el destino y bajo la calidad de servicio.

Después fueron llegando varios experimentos políticos que fueron relajando la normatividad por acciones de omisión o corrupción, los cuales fueron permitiendo cambios de usos de suelo rompiendo con el modelo original de la ciudad, vendieron calles y avenidas como el final de la avenida Chichén Itzá en puerto Juárez que provoca grandes inundaciones a la colonia donceles 28 y teniendo de vecinos VIP a “grandes personalidades” que omiten o muestran una gran indiferencia al seguir ejecutando grandes desarrollos en puerto Cancún sin importar estas colonias aledañas.

Hemos llegado al punto de ser la ciudad número uno en los principales problemas sociales como los feminicidios, el comercio sexual infantil, la trata de personas, el tráfico de personas y se han disparado los niveles de contagio de VIH poniendo en primer lugar a nivel Latinoamérica sin tener una mínima intención de solución.

Se ha permitido el desmantelamiento de todos los grupos sociales que existían de manera organizada, activa y participativa en este municipio y que caminaban de la mano de las autoridades en la búsqueda de solución de los problemas para que juntos sociedad y gobierno pudiéramos resolver lo que muchas veces no se puede hacer de manera unilateral.

Entre los grandes retrocesos que ha vivido Cancún en tampoco tiempo es la pérdida de la composta industrial de Fonatur, en la actualidad estamos a punto de un problema sanitario de gran relevancia al tener ya varios meses sin un rastro en la ciudad, se a ido dejando la ciudad al garete llena de escombro, basureros clandestinos, una mala planeación en grandes avenidas sin acotamientos para retornar generando un sin fin de accidentes, aun contamos con un número importante de súper manzanas antiguas sin banquetas ni guarniciones, etc…

Esto me trae al recuerdo en la visita que tuve con el presidente Hugo Chávez Frías en Orinoco cuando en su programa en vivo Alo presidente llamó la atención a un gobernador por omitir unas acciones acordadas para esa comunidad y dijo: yo soy el presidente, no el gobernador por lo que les pido cumplan con sus funciones que yo hago las mías.

Aquí la pregunta sería:
¿Qué tipo de alcalde le gustaría para reordenar el rumbo de esta maravillosa ciudad?

¿Cuándo aprovecharemos el bagaje cultural con el que contamos por ser una ciudad cosmopolita?

¿Quién asumirá el liderazgo para involucrar a los diferentes sectores en la discusión del qué hacer, cómo hacer y cuándo hacer todos juntos un programa de trabajo que nos una, involucre y resuelva la problemática?

Se requiere urgente retomar la confianza de la ciudadanía, comunicar con la verdad la realidad que estamos viviendo y juntos trabajar en una segura transformación de Cancún para que pueda ser de nueva cuenta la ciudad soñada.

Y en el balance de estos 55 años sería ingratitud dejar de reconocer que Cancún aún cuenta con muchas personas que aman, cuidan, protegen y siguen trabajando por dar lo mejor de ellos para sostener a Cancún.

Un ejemplo de ello fue don Eduardo Solís Preciat, un hotelero yucateco que siempre apostó por Cancún y que trascendió en este día dejándonos gratos recuerdos en su antiguo, pero siempre moderno hotel Plaza Caribe del centro de la ciudad.


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